La concejal Samanta Arias (LLA) ingresó hoy al Concejo Municipal un proyecto de ordenanza que busca derogar el sistema actual de maleteros en la Terminal de Ómnibus Mariano Moreno. La iniciativa apunta a eliminar la exclusividad de la cooperativa, cortar el financiamiento público que reciben a través de las tasas de "uso de dársena" y garantizar por ley que ningún pasajero sea obligado o intimidado para entregar su equipaje.
Arias calificó la situación actual como una "privatización de hecho del espacio público" y aseguró que la normativa vigente (Ordenanza 10.269) ha creado un sistema de privilegios insostenible.
"La libertad individual es el valor supremo de nuestra convivencia. El contrato de transporte es entre el pasajero y la empresa, la intermediación forzosa de un tercero, validada por el Estado, constituye una violación flagrante al derecho de propiedad del pasajero sobre su equipaje y a su libertad de elección", declaró la edil.
El fin del "impuesto oculto" en el boleto
Uno de los puntos centrales del proyecto es la eliminación del financiamiento estatal a la cooperativa, que hoy recibe un porcentaje del tributo de "Derecho de uso de plataforma" que pagan los colectivos.
"No existe tal cosa como un servicio “gratuito”. El financiamiento de esta actividad es un costo oculto que se traslada inevitablemente al precio del boleto", explicó la Concejal. Y agregó: "Todos los pasajeros, incluso los que llevan solo una mochila, están subsidiando obligatoriamente a una corporación específica. El Estado no debe utilizar su potestad tributaria para financiar estructuras gremiales privadas".
Una bomba de tiempo fiscal
El proyecto también advierte sobre el riesgo legal que corre el Municipio al mantener este esquema. Según Arias, "el sistema actual es una “bomba de tiempo” para el erario público".
"Si bien la ordenanza vigente declara que no hay relación laboral, la jurisprudencia es clara respecto al principio de “primacía de la realidad”. Al regular el registro, dar exclusividad y financiar la actividad, el Municipio se coloca en posición de empleador encubierto. Ya estamos viendo que quieren dejar de cobrar “propina” y pasar a cobrar “un canon”. En un futuro capaz te piden directamente ser empleados municipales. Mantener esto es exponer a la Municipalidad a un litigio futuro millonario que tendrían que pagar todos los contribuyentes rosarinos", advirtió.
Libertad y seguridad en las dársenas
Finalmente, la Concejal remarcó que el objetivo es terminar con las situaciones de violencia que sufren los usuarios. El proyecto instruye a la Secretaría de Control y a la seguridad de la Terminal a garantizar que nadie sea intimidado con una falsa “obligación” de pagarle a un maletero para que te suba la valija.
"En Rosario no puede haber ciudadanos de primera y de segunda. El servicio debe regirse por las reglas del mercado y la libre contratación. Si un pasajero desea asistencia, debe poder contratarla voluntariamente; pero si prefiere hacerlo por sus propios medios, el Estado debe garantizar su derecho a hacerlo sin interferencias, aprietes ni coacciones corporativas", concluyó Arias.