Lifschitz: “No vamos a cambiar la realidad de la pobreza si no admitimos el fracaso y hacemos cosas distintas”

El presidente de la Cámara de Diputados de Santa Fe, Miguel Lifschitz, se refirió al último informe del Indec, que arrojó un 42% de pobreza en Argentina

El presidente de la Cámara de Diputados de Santa Fe, Miguel Lifschitz, se refirió al último informe del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), que arrojó un 42% de pobreza en el país y dijo: “Vemos crecer el número de pobres ante una pasividad preocupante de la política y de la sociedad, sin proyectos ni soluciones reales a largo plazo. No hay salida posible de estos niveles de pobreza sin un gran acuerdo nacional”.

Luego de que se dieran a conocer las cifras de pobreza a nivel nacional Lifschitz llamó a construir un gran acuerdo nacional, entre todos los sectores, para diagramar y llevar adelante políticas públicas que ataquen al gran problema de nuestro país. “La política debe hacer una profunda autocrítica y trabajar fuertemente sobre el tema”, dijo.

Lifschitz planteó su preocupación ante la falta de soluciones y la ineficacia de los programas que apuntan a la población más vulnerable. “El camino de Argentina durante los últimos 30 años ha sido el de la improvisación y el cambio de rumbo constante, lo que ha llevado a este panorama triste y en el que todos los días vemos como caen bajo la línea de pobreza miles de personas y en donde seis de cada diez chicos son pobres, sin poder vislumbrarse un proyecto de futuro que cambie esta realidad”, manifestó.

En ese sentido, el ex gobernador, pidió que el Consejo Económico y Social, presentado hace algunas semanas, se aboque de inmediato a diseñar un plan para atacar la situación de pobreza extrema: “La discusión de la problemática y la generación de propuestas concretas deben estar en el centro de la escena política. Tenemos que salir de la discusión coyuntural y poner sobre la mesa los problemas estructurales como es este, la falta de infraestructura, el déficit habitacional, la falta de urbanización de los asentamientos y la implementación de políticas sociales que apunten a la dignificación de los ciudadanos y no a la utilización clientelar de los mismos. Esto es lo que realmente necesita este país, que durante años ha dado marchas y contramarchas sin soluciones de fondo. No alcanza con planes y más planes ni con buenas intenciones”.

En particular a Santa Fe, el exgobernador hizo hincapié en aquellos programas que pudieron desarrollarse bajo su gestión y que hoy han sido dejados de lado. “El agravamiento de los índices de violencia e inseguridad están íntimamente relacionado a esto, con miles de jóvenes en situación de vulnerabilidad que tenían a través del programa Nueva Oportunidad, contención y proyección de futuro y hoy ya no la tienen, o la transformación de barrios populares a través del Plan Abre, que se proponía mejorar sustancialmente la calidad de vida en los barrios de toda la provincia”, siguió.

“Las recetas que no funcionaron no pueden repetirse, estos números demuestran que Argentina no sólo sigue padeciendo esos problemas, sino que estos se agravan”, enfatizó.