Hora del planeta en Rosario: entre el apagón y el derroche de energía

El complejo de viviendas de alta gama Maui consumirá 13 veces más de luz que la comuna de Ibarlucea y casi lo mismo que San Lorenzo

Rosario se sumó este sábado a La Hora del Planeta para concientizar sobre el cambio climático. Se apagaron las luces del Palacio de los Leones y del entorno del Monumento como gesto simbólico para concientizar sobre el cambio climático y sus consecuencias. Pero las políticas públicas y los avales para actores privados se contradicen con las medidas de ahorro energético.

Mientras la Fundación Vida Silvestre, encargada de la organización del evento en Argentina, apela a la colaboración que pueden realizar los ciudadanos para revertir la pérdida de la naturaleza, cuidar la energía y los recursos naturales y frenar el cambio climático. En Rosario hay cada vez más edificios electrodependientes (200 en total) y se aprueban proyectos que consumirán casi la misma energía que toda la ciudad de San Lorenzo.

El complejo de viviendas de alta gama Maui, que se construye en el predio de la ex Servicios Portuarios (a metros de los silos Davis), consumirá 13 veces más de luz que la comuna de Ibarlucea y casi lo mismo que San Lorenzo porque se pensó como electrodependiente.

Dos torres con 652 departamentos gastarán 13 veces más luz que toda la comuna de Ibarlucea.

En Rosario hay más de 200 edificios electrodependientes y a la par crece la demanda de sistemas de calefacción eléctricos.

Las propiedades electrointensivas se calefaccionan y calientan agua solo con energía eléctrica.

Un relevamiento realizado en las principales cadenas de retail muestra que la oferta disponible de los sistemas de calefacción se concentra en las propuestas de alimentación eléctrica, por sobre las tradicionales estufas a gas.

Según un estudio realizado por Wabee entre los primeros, el 36% son acondicionadores de aire frío/calor.

Para un ambiente de 40 metros cuadrados, el incremento en el consumo puede alcanzar un 36% en invierno respecto de lo consumido durante los meses de más calor, cuando las altas temperaturas del verano generaban la demanda de refrigeración.

El artefacto más caro es el caloventor, con 2.400 kilovatios por hora, mientras que el aire acondicionado consume 1.013 kilovatios por hora para un equipo de 2.200 calorías. En este último caso, si es programado en 24 grados se asegura un menor consumo.