El PPS sostuvo que se va a la destrucción del sistema de transporte de Rosario

El partido pide pensar al transporte como un servicio público y no como un negocio

El PPS sostuvo que se va a la destrucción del sistema de transporte de Rosario y pidió mediante un comunicado oficial pensar al sistema como un servicio público y no como un negocio.

Aquí el comunicado completo:

Desde el Partido Progreso Social observamos con preocupación las medidas anunciadas por el Intendente Municipal de Rosario, que entendemos contribuirán a la destrucción del servicio público de transporte urbano de pasajeros ya que profundiza la falta de conectividad entre barrios, perjudicando en forma directa a los sectores de menores ingresos que necesitan el transporte público para el desarrollo de sus vidas cotidianas.

Sabemos que el Sistema Integrado de Transporte de Pasajeros de la ciudad de Rosario se encuentra en crisis, y que necesita de decisiones drásticas para sostenerlo y mejorarlo. Pero la primera decisión que se debe tomar es si queremos o no que la ciudad de Rosario tenga un sistema de transporte que privilegie las necesidades de los habitantes y sostenga un desarrollo acorde con una ciudad moderna que no solo piensa en las ganancias de unos pocos, sino que privilegia la fluidez del tránsito para una mejor movilidad de todos aquellos que necesitan trasladarse, y el cuidado de la calidad del aire que respiramos, los ruidos que nos invaden y todos aquellos factores que contribuyen a la polución ambiental.
Las disposiciones que fusionan líneas y modifican recorridos que claramente disminuyen la oferta de transporte a los habitantes de nuestra ciudad, van en contra de la definición del transporte como “ servicio publico”, y solo tienden a reducir costos económicos. Esta solución puede que en forma inmediata baje las pérdidas económicas del municipio y empresarios, pero con el transcurso del tiempo veremos surgir nuevos costos hoy no previstos que nos alejaran de la ciudad que todos queremos vivir, ya que solo redundaran en la inseguridad en las calles, la proliferación del transporte privado de todo tipo y la sustitución del transporte público por otras formas no reguladas por el estado que solo traerán mayor desamparo a los ciudadanos.

El Intendente, avalado por los Concejales de Rosario que votaron la ordenanza que autoriza a la realización de cambios de este tipo sin ningún tipo de control, autorización o refrenda, hoy pretende tomar una drástica decisión sin ningún tipo de consulta con los ciudadanos y entidades intermedias que los agrupan, es decir por los afectados directos.
Hoy ante la disyuntiva de privilegiar los intereses de los habitantes de rosario o los intereses económicos de algunos pocos se optó por cercenar derechos, con tristes excusas económicas.

Nuestro Partido quiere que no se confunda a nadie. Privilegiar el transporte público es una decisión política.

Como hicimos en la Intendencia de Héctor Cavallero, transformando el sistema de salud totalmente destruido, en un ejemplo a seguir en la República Argentina, en una época de dura crisis económica, creemos se puede encarar una profunda transformación en el sistema de transporte público, pero para ello se debe tomar la decisión de hacerlo y poner manos a la obra.

Sabemos que en el marco de una crisis económica como la que hoy vivimos se requiere de mucha decisión y valentía para tomar la decisión correcta, pero solo de esta forma podremos estar orgullosos en el futuro.

Creemos que la solución hoy no pasa por reducir las frecuencias, y recorridos, lo cual contribuirá a los hechos de violencia e inseguridad que venimos sufriendo los rosarinos hace tiempo, sino por crear un sistema integral que incluya todos los ingresos derivados del tránsito y reforzar con los fondos que sean necesarios para hacer un sistema de transporte previsible y confiable que invite a los rosarinos a utilizarlos y no que los aleje por su alto costo y desorganización como hoy sucede.

Rosario necesita contar con un sistema de transporte centrado en brindar una mayor conexión entre sus barrios, pensado con una dinámica distinta, orientado a la interrelación más abierta con las localidades de su área metropolitana y concebido a partir de su función social (más que en una lógica económico – financiera).

En síntesis, con la inconsulta decisión anunciada por el intendente, los rosarinos y las rosarinas padeceremos un sistema de transporte cada vez más caro, menos eficiente, más lejos de la gente y con menos alternativas para los usuarios. Desde nuestro partido, consideramos que es tiempo de un debate serio sobre un nuevo modelo de transporte tomado como un servicio publico y no como un negocio.