Cómo hará Rosario para sostener las empresas privadas de transporte público

La pandemia empuja a una situación similar a la de 2001, cuando quebraron no menos de siete empresas que prestaban servicios en Rosario

El intendente de Rosario, Pablo Javkin, pidió declarar en emergencia el servicios de transporte público de Rosario por todo el tiempo que resta de su mandato. La ciudad enfrenta el desafío de evitar otro fenómeno similar al de 2001, cuando quebraron siete empresas. 

Empresas como América, 9 de Julio o Villa Diego quedaron en el camino. La última en caer fue la línea de colectivos de color verde que supo transitar durante años la ciudad: Las Delicias. Eso ocurrió en 2009, tiempos en que la gestión del intendente de Rosario, Miguel Lifschitz, creaba las empresas municipales de Semtur y Mixta. Una política ya implementada en la ciudad allá por los años 40, y que volvía para absorber las empresas privadas que quedaban en el camino. Más lejos en el tiempo por los golpes de Estado y más acá por las reiteradas crisis económicas de la democracia en Argentina.

A modo de comparación, por la pandemia, hoy en Rosario se cancelan menos de 100 mil viajes por día. Una cifra similar a la registrada en 1940.

La histórica Rosario Bus, que resistió todos los embates del sistema y la recientemente llegada El Cacique (capitales mendocinos) son las únicas dos empresas privadas que operan el Rosario. Esta última ya amenazó con dejar la concesión. 

En este marco, la política local debate cómo afrontar una nueva crisis en el transporte público de la ciudad. El pedido de municipalización del servicio vuelve a sonar en una parte del peronismo que lo reclama desde hace años. Mientras que el socialismo argumenta que esa medida recaerá sobre las arcas municipales. “Con un Presupuesto cada vez más ajustado, una economía en crisis y recursos que no crecen es lo menos acertado. Lo que debemos hacer es evitar que el sector privado deje de operar en el transporte de Rosario”, le dijo a este medio la concejala Verónica Irizar.

Por el momento, la medida que tomó la intendencia se limita a terminar con el servicio nocturno en una ciudad paralizada durante la noche por la pandemia y conjugar líneas cuyos recorridos se superpongan. El gremio de la Unión Tranviaria Automotor (UTA) será otro actor fundamental en el avance de las medidas planteadas por la administración local.

Las propuestas de Javkin se centran en el mientras tanto. Actuar hasta que pase la pandemia. Luego vendrán los tiempos en los que habrá que repensar toda la movilidad de la ciudad de Rosario.     

Fuente original: Marcos Vizcarra para VIVO247