La historia esquiva de los presidentes argentinos con el feriado del Día de la Bandera en Rosario

Algunos lo definieron como un acto local; hubo uno que no estuvo nunca y otro que lo vació de público y contenido. ¿Quién fue el que más veces participó?

El acto en Rosario por el Día de la Bandera sigue generando rispideces en la política nacional. El 20 de junio no siempre fue feriado inamovible y hubo presidentes que ni siquiera estuvieron en la ciudad para la celebración. Otros que lo transformaron en actos partidarios y otro que lo vacío público y contenido.

Los días 20 de junio en Rosario tienen muchas historias para contar desde el regreso de la democracia en Argentina.

En septiembre de 2010, el gobierno de Cristina Kirchner envío un proyecto al Congreso para reordenar los feriados nacionales. Entre los puntos más salientes figuraba declarar al 20 de junio como feriado inamovible. Antes de ese proyecto, Rosario tenía su feriado local y el país acomodaba el suyo de acuerdo al año calendario.

Pero la historia reciente del 20 de junio y sus particularidades arranca des mucho antes. El presidente radical, Raúl Alfonsín, sólo vino a Rosario para el Día de la Bandera en 1984.

El riojano Carlos Saúl Menem, con una década en el ejercicio del poder, pegó el faltazo en seis oportunidades. Estuvo en los años 1990, 1991 y 1999.

El gobierno de la Alianza le otorgó al acto por el Día de la Bandera la misma seriedad que a sus promesas de gobierno. El presidente radical, Fernando De la Rúa no estuvo en ninguno de sus dos años de gobierno (2000-2001). El jefe de Estado llegó a definir al Día de la Bandera como un acto local.

Néstor Kirchner solo estuvo en los años 2005 y 2007. Mientras que Cristina Fernández fue quien más vino a la ciudad durante sus dos periodos como presidenta. Fernández de Kirchner estuvo ausente en 2008 y 2009 por la pelea con el sector agropecuario y la discusión por la resolución 125 de retenciones móviles y también en 2012 (estaba en una gira internacional). El resto de los años estuvo siempre (cinco en total).

A la presidenta la oposición le señalaba (y con razón) hacer del Día de la Bandera un acto político-partidario.

Con la llegada de Mauricio Macri al poder también hubo idas y vueltas en la celebración. En 2016 realizó el acto en el Monumento y le hizo cantar a los chicos que juraban lealtad a la bandera su clásico grito de campaña “Si se puede”. Los años siguientes rodeó de vallas el entorno al Monumento, impidiendo la llegada de los rosarinos al acto central durante su discurso y el último año (2019) fue el más polémico. Estuvo en el Club Ciclón de la zona sur de Rosario y cruzó al dirigente sindical Hugo Moyano en un clima pesado por la campaña presidencial que atravesaba el país.

Ahora, en su primer año como presidente, Alberto Fernández vendrá a Rosario por el Día de la Bandera en un país que atraviesa la pandemia del COVID-19. Será otra vez un acto sin público, esta vez de manera obligada.

En este marco, el diputado provincial de Somos Vida y Familia, Walter Ghione, le pidió al Poder Ejecutivo Nacional que se abstenga de realizar visitas oficiales por parte de funcionarios provenientes de áreas del país donde continúa rigiendo el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio a los fines de evitar posibles focos de propagación del COVID-19.

La medida recomendatoria incluye al Presidente de la Nación y su visita programada a Rosario, para la celebración del Día de la Bandera.

Fuente: Marcos Vizcarra para Vivo247.com