Roy López Molina: “La represión policial en los estadios de fútbol son parte de un mecanismo de apriete para conseguir adicionales”

En el último partido en el Gigante de Arroyito hubo bloqueos, demoras, palos, gas pimienta y balas de goma

El Concejo Municipal de Rosario aprobó un pedido de informes de Roy López Molina para conocer en detalles los incidentes ocurridos en el partido entre Rosario Central y Arsenal, del pasado 1 de marzo.

“Bloqueos, demoras innecesarias, palos, gas pimienta y balas de goma”, son algunas de las palabras comunes en las denuncias que cientos de hinchas de Rosario Central publicaron en las redes sociales, en relación al operativo policial del pasado 1 de marzo en el Gigante de Arroyito.

Al respecto el Concejal de Cambiemos y Vicepresidente del cuerpo, Roy López Molina, afirmó: “Se trata de una práctica habitual de la policía que debemos erradicar. Los hinchas de Newell’s nos manifestaron que en el partido contra Colón sucedió exactamente lo mismo”, y agregó: “Exigimos explicaciones urgentes y vamos a seguir de cerca el tema para que no vuelva a ocurrir”.

El pedido de informes aprobado, autoría del edil de Cambiemos, otras cosas solicita:

-responsables y detalles del operativo.

 -cantidad de efectivos asignados.

 -razones por las cuales se demoró el ingreso.

 -motivos del accionar mediante golpes, balas de goma y gas pimienta.

 -detalle de denuncias, identificación de policías responsables e investigaciones en curso.

En su intervención frente a sus pares, López Molina narró lo sucedido y detalló: “Todo ocurrió en el ingreso a la popular de regatas (puerta 1). La policía dispuso un primer control en la intersección de Drago y Génova que demoró y entorpeció el ingreso habitual de los hinchas; a partir de allí empezaron los problemas. Algunos golpes y empujones, hasta que en el segundo control de Drago y Cordiviola, el accionar errático de la policía pasó a mayores y comenzaron a lastimar a los socios y a las familias con palos, gas pimienta y balas de goma”.

En esto debemos ser claros y eximir de culpas a los clubes”, sostuvo López Molina al respecto de lo ocurrido y amplió: “Los incidentes y represiones policiales en los canchas de fútbol, responden a un mecanismo de apriete habitual hacia las comisiones directivas a los fines de conseguir más adicionales”.

Para finalizar aclaró: “Esto no se trata de favoritismos con ningún gobierno, club o comisión directiva. Debemos entender que, sin un acuerdo sostenido en el tiempo, de base, y decidido a enfrentar las mafias de la policía de Santa Fe, no habrá política de seguridad que funcione”.