Tras la baja adhesión al paro la Mesa de Enlace va por ganancias

El plan de algunos dirigentes es reencauzar el diálogo la Casa Rosada ya no con el objetivo de que bajen las retenciones a la soja sino con la idea de repensar el sistema tributario para aliviar la carga a los productores

Los presidentes de las cuatro entidades rurales nucleadas en la Mesa de Enlace se reunieron este martes en el predio de Expoagro en San Nicolás en el marco del segundo día de paro agropecuario que rige hasta el próximo jueves.

El encuentro entre Carlos Iannizzotto (Coninagro), Carlos Achetoni (Federación Agraria), Daniel Pelegrina (Sociedad Rural) y Jorge Chemes (CRA) buscó llevar un mensaje de unidad ante el estado de rebelión de las bases.

Es que fueron los productores concentrados en las principales regiones productivas del centro del país los que forzaron a los dirigentes a decretar el primer cese de comercialización en la era Alberto Fernández.

Lo concreto es que en la muestra insignia del campo -que organizan Clarín y La Nación- algunos están empezando a idear un plan que contemple una salida al conflicto con el Gobierno a partir del próximo viernes (una vez que finalice el paro).

El plan de algunos dirigentes es reencauzar el diálogo y las negociaciones con la Casa Rosada ya no con el objetivo de que bajen las retenciones a la soja sino con la idea de repensar el sistema tributario en su conjunto para aliviar la carga a los productores.

“La herramienta tributaria atrasa y el contexto internacional es muy difícil. Queremos proponer nuevas medidas fiscales que reemplacen a las retenciones, como el impuesto a las Ganancias, que es lo más adecuado para segmentar”, comentó Carlos Iannizzotto.

“Los números del productor no dan. Por eso entendemos que debe haber políticas orientadas al crecimiento. El productor protesta porque no tiene confianza. Debemos buscar soluciones con líneas de financiamiento”, agregó el titular de Coninagro.

Este miércoles, en tanto, se llevó a cabo (a pesar de la lluvia) la asamblea de productores autoconvocados en Expoagro en conmemoración de un nuevo aniversario del inicio de la pelea por la 125 bajo el lema “la historia se repite”.

Entre los ruralistas que vienen impulsando las protestas contra el Gobierno (nucleados en la Red Nacional de Autoconvocados y en Campo Más Ciudad), cayó mal que Alberto vuelva a calificarlos de “opositores disfrazados de chacareros”.

Si bien en dicha asamblea los dirigentes de Juntos por el Cambio decidieron no ocupar el centro de la escena, estuvieron presentes -para expresar solidaridad con los reclamos- Etchevehere, Héctor “Toty” Flores y el diputado bonaerense Lucho Bugallo.

“La situación nuestra es terminal”, dijo uno de los autoconvocados proveniente de Tucumán que encabezó la asamblea. Una de las consignas principales del acto reclamaba que el Estado baje el gasto público en lugar de subir impuestos.

La pelea escaló también luego de los dichos Parrilli y Grabois que el Presidente no desautorizó. “Que Alberto los haya elegido de voceros ofende a los que invierten u$s 12 mil millones todos los años”, apuntó Luis Miguel Etchevehere desde Expoagro.

Este martes en el recinto de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) hubo operaciones en forma habitual. La soja disponible cotizó a $ 13.840 por tonelada, el trigo a $ 12.150 y el maíz a $ 8165 en el marco del rebote de precios en el Mercado de Chicago.

En el Mercado de Liniers, por su lado, se sintió el efecto del paro del campo. El martes se vendieron apenas 257 cabezas de ganado que ingresaron en siete camiones al tiempo que este miércoles ingresaron solo 130 animales.

Por último, el hecho de que los principales sindicatos vinculados a la agroindustria no adhieran al cese de comercialización convocado por la Mesa de Enlace no es un dato menor dado que impacta en el nivel de actividad, de adhesiones y de acatamiento.

Tal es así que el Gremio de Recibidores de Granos (URGARA) -que lidera Pablo Palacio- presentó un documental que estrenará el viernes en conmemoración de los 35 años de la explosión en Ingeniero White que terminó con la vida de 22 trabajadores