Matilde Bruera: “Lo que pasa en Rosario confirma la complicidad policial con el delito y el narcotráfico”

La diputada dijo que Saín debe avanzar con el plan que está ejecutando. Sobre el permiso para que la policía lleve un cartucho listo para disparar, advirtió: “Hay que establecer un protocolo para evitar casos de violencia policial”

Rosario y no detiene su friolera de homicidios y la promesa de Omar Perotti el orden y paz para la provincia de Santa Fe por ahora está incumplida.

Para la diputada provincial Matilde Bruera “lo que está pasando con la seguridad en Santa Fe no puede leerse de otra forma que no sea una respuesta de grupos corruptos y criminales al intento del gobierno de Perotti de cambiar la realidad de la policía santafesina”.

En diálogo con Radio 10 Rosario (Yo Te Avisé), la especialista en derecho penal opinó: “El ministro Marcelo Saín apartó a jefes policiales de sus cargos y por eso le marcan la cancha al gobierno. Buscan generar una conmoción social. Los cambios que está llevando adelante el ministro de Seguridad Marcelo Saín son necesarios y abren la puerta a confirmar la connivencia entre un sector de la policía y el narcotráfico”.

Para la diputada, la única salida a la realidad que presenta Santa Fe es profundizar los cambios que está llevando adelante el gobierno. “El ataque al Casino de Rosario es otro ejemplo de que se busca sembrar terror y presionar al gobierno”, agregó.

Esta semana, tras la seguidilla de homicidios, el gobierno de Santa Fe reestableció el permiso para que la policía lleve un cartucho en la recamara listo para disparar. “Yo apoyo la decisión del año 1998, durante el gobierno de Jorge Obeid, que evitaba el gatillo fácil. De igual modo, lo que hay que establecer es un protocolo que determine qué es inseguridad y qué no lo es para evitar que el criterio quede en manos de cada policía. Eso puede ser peligroso. Si estamos criticando el intento de autogobierno de un sector de la policía, lo que debemos hacer es modificar la dirección policía y sus prácticas. No podemos retrotraer normas que estaban orientadas a evitar casos de violencia policial”, concluyó Bruera.