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¿Cuáles son las alternativas que buscan los rosarinos por los aumentos en los alquileres?

Con una inflación promedio que terminará en por encima del 50 por ciento este año y salarios que actualizaron muy por detrás de la indexación en los contratos locativos, los rosarinos optaron por correrse el área central o bien resignar metros cuadrados.  

El Censo Nacional del año 2010 mostró que en el Gran Rosario había 60 mil inmuebles sin habitar y habrá que esperar el relevamiento del 2020 para tener números actualizados. Sin embargo, con un nivel de construcción de nuevos desarrollos que se mantuvo firme en la última década (entre 450 y 700 mt2 nuevos por año habilitados por el municipio) el crecimiento en la oferta no hizo descender los valores de los contratos locativos, sino todo lo contrario.

En Rosario hay un 25 por ciento de la población vive en asentamientos irregulares y un 30 por ciento que alquila.

Los que alquilan, ante el aumento de los alquileres, en gran número decidieron dejar las comodidades en la prestación de servicios públicos y conectividad que te brinda el centro y microcentro y trasladarse a barrios de la ciudad que siguen dentro del primer anillo perimetral: Echesortu, Abasto, República de la Sexta, son algunos de los ejemplos. Otros tantos se prefieren resignar comodidad y metros cuadrados pero seguir dentro del centro de la ciudad.

En una coyuntura en la cual las operaciones de compra-venta se encuentran en retroceso, más del 67% de los encuestados por Zonaprop respondió que actualmente alquila una propiedad para vivir.

En relación a la percepción del aumento en los precios de los alquileres respecto al año 2018, un 82,4% afirmó que se trató de una gran suba, seguido por un 15,5% que manifestó que el incremento no fue considerable.

En relación con lo anterior, para un 55,5% de los interpelados el porcentaje de su sueldo destinado al pago del alquiler de su hogar no sufrió incrementos, versus un 44,5% restante que indicó que el porcentaje que destina a ese pago ahora es mayor.

Además, el 80,1% considera que el contexto inmobiliario, con respecto al precio de los alquileres, no mejorará en 2020.

Del total de quienes respondieron la encuesta, un 41,4% recibió aumentos que representan un 40%, mientras que un 35,5% experimentó un incremento del 20% en el último año. Paralelamente, hubo un 8,6% que aseguró haber tenido un aumento del 50% e, incluso, un 7,6% que manifestó que la suba en su alquiler superó el 50%. El resto respondió que la suba en su alquiler fue del 10%.

Ante la renovación de un contrato de alquiler, momento en que el propietario actualiza los precios teniendo en cuenta generalmente la inflación acumulada y la futura, un 62% de los encuestados afirmó que no tuvo la necesidad de cambiar de propiedad por el incremento de precios, mientras que un 37,6% sí debió hacerlo.

En lo que va del año 2019, tanto en Rosario como en Buenos Aires, principales plazas inmobiliarias de Argentina, más de un 30% de los encuestados se mudó a una propiedad con un alquiler más económico. La razón principal de esta decisión fue básicamente la necesidad de tener una renta más accesible. Más de un 79% debió migrar de barrio para cumplir con este objetivo y un 26,3% hasta volvió a la casa de sus padres ante la imposibilidad de pagar el alquiler.