Política

Jorge Macri el elegido para desbancar a Vidal

Mauricio Macri recibió el martes a su primo Jorge en la Casa Rosada, en pleno reacomodamiento de Cambiemos después de perder la elección y en una foto que deja expuesta la escalada de tensión entre Marcos Peña y María Eugenia Vidal.

La derrota nacional de Cambiemos abrió un pase de facturas interno y desde el entorno del jefe de Gabinete enseguida apuntaron a Vidal como la culpable de que no hayan logrado “dar vuelta” la elección. Macri compró el discurso de Peña, que insiste en que el fracaso del “Sí se puede” estuvo anclado en la Provincia, donde la remontada del Presidente fue demasiado modesta.

Por eso ya en el búnker de Costa Salguero, entre el alivio y la espuma del 40 por ciento, desde el círculo íntimo de Peña empezaron a instalar que Vidal “podría haber hecho más”. El análisis que dejaron trascender es que la gobernadora bajó los brazos antes de tiempo y no se acopló a la estrategia de campaña nacional.

Rápido de reflejos, Jorge Macri aprovechó su propio triunfo en Vicente López para salir a quejarse de que “no lo escucharon” a tiempo, dando indicios de que buscará instalarse como candidato a gobernador en 2023, en un intento de reflotar el viejo sueño que hasta ahora le habían vetado la coyuntura y Elisa Carrió.

El mensaje del intendente fue también un cuestionamiento al poder de Vidal de cara a la próxima etapa, que Peña enseguida aprovechó en un intento de mantenerse a flota. El jefe de Gabinete conserva la confianza plena de Macri, pero sabe que no tendrá la atención de Vidal ni de Horacio Rodríguez Larreta. 

Peña avanzó con la foto de los Macri en la Rosada y en Presidencia la anunciaron como el único evento oficial del martes. Se trató de un apoyo importante, sobre todo después de cuatro años en los que el primo no tuvo un lugar preponderante en la agenda. 

La foto no cayó bien en el entorno de la gobernadora, donde relativizan por “prematuro” el lanzamiento de Jorge Macri para la próxima etapa. En el vidalismo interpretan que el primo del Presidente muestra los dientes porque quedó “dolido” por el escaso lugar que tuvo en la campaña y por un cierre conflictivo en el que se sintió traicionado. 

Entre la bronca por lo que sienten una “provocación” y la necesidad de ser medidos, un funcionario muy cercano a la gobernadora explicó: “No hay duda de la conducción en la Provincia, aunque sabemos que en lo que viene Vidal deberá ser más amplia porque sabemos que corremos el riesgo de cometer los mismos errores de Nación y quedarnos solos”.

Vidal y Jorge Macri se reunieron el lunes por la tarde a puertas cerradas para limar asperezas. Después de la reunión de la que supo este medio, comunicaron que el foro de intendentes que iba a realizarse este jueves en Vicente López se trasladará a La Plata. La gobernadora ensayó una muestra de poder: amenazó con que no participaría, salvo si la dejaban jugar de local. 

El mismo día que el Presidente recibió a su primo, Vidal reunió a sus diputados y les dejó claro que buscará liderar la oposición a Axel Kicillof. En su entorno sacan cuentas y dicen que tiene con qué: 61 intendentes, 29 diputados nacionales y dos senadores (Gladys González y Esteban Bullrich). Sobre todo, hablan de un poder fuerte en la Legislatura que obligará al Frente de Todos a negociar con ella, con mayoría en el Senado y un bloque de 44 diputados (aunque admiten que algunas fugas serán inevitables).

La gobernadora no le perdona a Peña las trabas para desdoblar la elección, aunque ella no tomó la decisión de avanzar. En su entorno comparan el poder territorial que conservará la gobernadora y lo contrastan con la situación del jefe de Gabinete que -aseguran- se irá “al llano”.