Economía

Alertan que Argentina podría entrar en default en abril

El Instituto Internacional de Finanzas (IIF), el think tank de los principales bancos internacionales, sostuvo que para estabilizar la deuda argentina, no basta con hacer un reperfilamiento, es decir postergar los vencimientos de la deuda de corto plazo sin quitas de capital ni de intereses.

En otras palabras, consideró que una propuesta como la de Lacunza de postergar el pago de la deuda de corto plazo en Letras solo compra tiempo, pero no soluciona el problema. Por el momento, tanto en el gobierno como en el mercado estiman que hay recursos para cumplir con los vencimientos hasta abril. Luego Argentina entraría cabalmente en un default.

Independientemente de si llega el desembolso de los 5.400 millones de dólares del FMI, las necesidades de financiamiento externo de 2020 superan ampliamente la capacidad de pago actual. En abril vencen unos 7.731 millones de dólares y hay depósitos en manos del sector público capaces de enfrentar el 85% de ese monto, pero para enfrentar los 6.891 millones de dólares que vencen en mayo, ya no hay recursos.  

El diagnóstico del IIF señala que “Un reperfilamiento de la deuda reducirá la salida de capitales de no-residentes temporalmente. Sin embargo, la amortización externa es relativamente modesta en relación con la fuga de capitales de los residentes, lo que limita el alcance del reperfilamiento para reducir notoriamente las necesidades de financiamiento externo”.

“La fuga de capitales de los argentinos suele ser elevada antes de las elecciones y pueden meterle presión a las reservas internacionales en un momento en el que el tamaño de los desembolsos programados del FMI están cayendo velozmente. Aunque se reperfile la deuda, persiste el riesgo de fondeo externo”, agregó el documento.

El análisis del think tank descompone el origen de las necesidades de financiamiento externo es tres grandes rubros: el actual déficit de cuenta corriente, la amortización de la deuda externa y la fuga de capitales de los residentes.

Por el primer concepto, el déficit se reducirá porque la devaluación post-PASO va a comprimir las importaciones y darle más aire al frente externo. “Esperamos que la cuenta corriente sea superavitaria en los próximos doce meses, reduciendo las necesidades financieras a costas de un menor crecimiento económico”, dijo el IIF. 

Respecto de la decisión de Lacunza de postergar el pago de la deuda de corto plazo, el instituto consideró que “reducirá las amortizaciones externas”, aunque se deconoce la cantidad de Letes, Lecaps, Lelinks y Lecers en manos de extranjeros.

“Menores amortizaciones externas por el reperfilamiento reducirán la salida de dólares de parte de los no residentes sea cual sea el ratio de renovación de las Letras en el corto plazo. Sin embargo, las amortizaciones reperfiladas caerán en la primera mitad de 2020, cuando es probable que veamos una mayor salida de las Letras que la que se vería en un escenario sin reperfilamiento”, concluyó el documento.