Elecciones 2019

Corte de boleta en el conurbano bonarence. ¿Qué es lo que espera Vidal?

María Eugenia Vidal sabe que sus chances de ganar en la Provincia están atadas a un fuerte corte de boleta, por lo que las miradas se posicionan en cómo jugarán los intendentes del Conurbano que -más allá del resultado nacional y bonaerense- buscan retener sus pagos.

Por un lado, el interrogante es cómo se moverán los intendentes del PJ en cuyos municipios la gobernadora sigue teniendo una imagen positiva e intención de voto muy alta, pese a que hubo un deterioro este último año. Por otro lado están los intendentes de Cambiemos, sobre todo los de la tercera sección electoral, que saben que Mauricio Macri los hunde y buscan evitar el arrastre de Cristina Kirchner en sus propios municipios.

Desde el entorno de Vidal admitieron que esperan que el corte fuerte tenga lugar en la elección general y no en las PASO. Su teoría es que la diferencia entre Kicillof y Vidal oscila entre 3 y 5 puntos a favor del ex ministro, un número que creen poder revertir en octubre cuando haya más “conciencia” en el electorado afín a la gobernadora, que se volcará al corte cuando vea las verdaderas chances de perder la Provincia.

No obstante, admiten que ese escenario conlleva un riesgo: si Kicillof gana por 5 puntos, la “espuma” ganadora puede ser perjudicial para Vidal, en una elección con final abierto.

Lo cierto es que en el entorno de la gobernadora no apuntan tanto a un corte promovido por los intendentes peronistas sino al que se produzca de quienes se inclinan a nivel presidencial por José Luis Espert, Juan José Gómez Centurión o Roberto Lavagna, que pierden votos en los otros tramos de la boleta.

La presunción de que los intendentes peronistas no mueven el amperímetro en relación al corte de boleta tiene una explicación lógica: para que un votante que rechaza a Macri combine la boleta de Fernández con la de Vidal y luego con un intendente, debe hacer tres cortes. Se trata de un trabajo sofisticado que podría darse en algunos casos pero en un nivel menor. 

Ese argumento del vidalismo es también el que repiten en el PJ. De hecho, un dirigente con un rol protagónico en la elección bonaerense lo explicó de un modo gráfico y efusivo. Agarró dos papeles que emulaban boletas y dobó a cada uno en tres, cortándolos y combinando cortes. El proceso demoró unos minutos, por eso ejemplificó: “Tomemos el caso de Mar del Plata, donde Alberto mide bien. Aunque Kicillof mida menos, ¿alguien se imagina que un votante marplatense de Fernanda Raverta va a agarrrar la boleta, elegir a Alberto, sacar a Kicillof para poner a Vidal y después volver a cortar boleta para ponerla a ella como intendenta?”, indagó y luego afirmó: “La boleta es de lata, si la gente corta lo hace una vez, no en tres tramos separados”.

“Hay un sector de la población que quiere a Vidal y no Macri, pero el voto de Lavagna, Vidal y intendente peronista es prácticamente imposible… y si votan a Alberto y a un intendente peronista, sería muy extraño que quieran cortar a Kicillof. Puede pasar en algún caso de voto muy estratégico, pero no va a ser una tendencia que se extienda”, coincidió un intendente de la tercera sección electoral en diálogo con este medio. 

Del mismo modo opinan en el comando de campaña de Vidal. “Es difícil combinar ese voto. Sale mucho en las encuestas pero es difícil que aparezca en la urna”, desmitificó un dirigente muy cercano a la gobernadora. Pese a la imagen de Cristina en la primera y tercera sección, en Cambiemos relativizan las chances de que sus intendentes repartan la boleta con la del kirchnerismo para retener distritos. “En las PASO no hay riesgo de eso, en octubre el panorama podría cambiar pero ahora no está pasando”, aseguraron a este medio.   

Desde el peronismo confían en que sus intendentes no propiciarán un corte de boleta -sobre todo en el conurbano- y niegan las versiones de que estén pidiendo para las PASO boletas de Vidal. “Alberto y Cristina miden muy bien, Vidal ya no es la que era. No tiene sentido que repartan antes de las PASO la boleta con Vidal porque propiciarían un corte que puede ser suicida: si la gente corta a Macri y vota a Vidal, se lo lleva puesto al intendente y vota al ‘sin tierra’ de Cambiemos”, aseguró una fuente de la campaña nacional. 

En ese sentido, recordó: “Así el vidalismo se llevó Quilmes y Lanús en 2015. El corte de boleta a favor de Vidal fue letal para los distritos que tenía el peronismo, perjudicó a los intendentes. La gente corta a Macri pero no vuelve a cortar a favor de ellos”, agregó.