Política

“Bullrich y Pullaro tienen un discurso parecido, ambos fomentan el gatillo fácil”

No es casual que en estos días nos hayan sacudido graves hechos de violencia policial, como el asesinato de los 4 adolescentes en San Miguel del Monte, y paralelamente hechos similares en nuestra provincia, como el disparo en la nuca a un joven en Capitán Bermúdez, porque supuestamente evadió un control policial, y los disparos efectuados contra dos personas a las que dieron muerte, mientras se encontraban desarmadas y en el piso , en una plaza de 27 de febrero y Buenos Aires en nuestra ciudad.

En todo el país los problemas de seguridad, son preocupantes, pero en nuestra provincia, son aun más graves, la tasa de homicidios en Rosario, triplica la media nacional, con lo cual es claro que es necesaria una reforma seria en la materia, que signifique en primer término la presencia del estado con todas sus políticas públicas, y sociales en todos los territorios , el diseño de una estrategia acorde a un diagnóstico sobre los distintitos delitos que afectan a la sociedad en distintos lugares y en diferente magnitud , y una profunda reforma policial que la haga más eficiente, y menos violenta.

Es importante que la política se haga cargo de la Seguridad, y deje de buscar escusas y responsabilidades en otras instancias.

Hace años que cada vez que hay reclamos generalizados en seguridad , en lugar de abordarla desde la decisión y gestión política, se le echa la culpa al Código Penal, se sancionan leyes agravando penas, y con discursos altisonantes se profieren amenazas. Esto viene fracasando desde hace años, y sin ir más lejos tenemos como triste experiencia la llamada “ reforma Blumberg” en el año 2004 , que llevó las penas temporales hasta los 50 años, y que no ha tenido ningún impacto en las políticas de seguridad, sino todo lo contrario, porque detrás de ella se escondió la ausencia de políticas se seguridad . El Código Penal no es un instrumento de prevención delictiva, por definición siempre llega cuando el delito ya está cometido.

Vamos a contramano de las experiencias comparadas, los códigos penales de los países centrales,- cuyo modelo suelen invocar los penalistas- no se reforman espasmódicamente y en contextos electorales, y por eso por ejemplo, el Código Penal Alemán, tiene una pena temporal máxima de 15 años, que nosotros triplicamos Otra incoherencia nuestra, es la propuesta de bajar la edad de

punibilidad de los jóvenes a 15 años, cuando todas las estadísticas demuestran que la incidencia de los mismos en los temas de seguridad es intrascendente, es del 1%, y de los de 16 y 17 años es del 3,8%.-

Todo esto torna evidente, que los poderes políticos no están asumiendo políticas de seguridad serias, que protejan los derechos de las personas a vivir libres de violencia.

Así se resume más de una hora de charla con la abogada penalista Matilde Bruera, candidata a diputada provincial de Santa Fe.

Bruera, especialista en Derecho Penal, nos recibe a mitad de semana en su casa de Rosario casi cuando está por caer la noche. Fría y humedad, típica de otoño, que se contrasta con la tranquilidad de una vivienda que nos espera con una mesa de colación entre la merienda y la cena. Matilde, ya lejos del vértigo de Comodoro Py o la demanda incesante en sus tiempos como Defensora Pública, pero con la inquietud que genera todo nuevo desafío (ser diputada provincial) nos hace poner cómodos antes de dar inicio con la entrevista que persigue analizar la problemática de seguridad actual.

¿Cómo ve el rol del Estado en el proceso de formación y control de la policía de Santa Fe?

La policía si no se la gobierna, se transforma en el problema más serio de la seguridad. Hay que hacer una reforma estructural y funcional, y gobernarla desde el poder político con directivas claras y no contradictorias e incluso desde lo administrativo y laboral, como ascensos, traslados, y por supuesto con el presupuesto necesario y condicionales laborales dignas.

¿Y cómo se la controla?

Hoy está claro que hay un autogobierno de la policía. Maneja sus decisiones, sus funciones y está descalificada salarialmente. Actualmente no están definidas la policía de prevención , ni la policía de investigación, sino que tales denominaciones son sellos con funciones que no se cumplen debidamente, ni se previene, ni se investiga. La autonomía policial, acarrea otro grave problema, es que es la corrupción dentro de la fuerza, de lo cual en Santa Fe, tenemos serios antecedentes.

Los planes de estudio en el proceso de formación policial. ¿Cree que son los adecuados?

No, es evidente que la formación policial es deficiente, en todos sus aspectos. En algunos temas se ha pretendido introducir algunos contenidos más democráticos , pero de nada sirve si a último momento llegan ordenes políticas con discursos como el de la ministra Patricia Bullrich, que propicia el “gatillo fácil” . Con policías que en lugar de prevenir el delito, o intervenir racionalmente, se sienten avalados disparar y asesinar. De nada sirven los marcos normativos si se insta al gatillo fácil.

¿Si el mensaje no es claro y la policía no es controlada abre las puertas para un accionar cada vez más violento?

Definitivamente. La policía está autorizada a usar armas de fuego en situaciones excepcionales , pero nunca a disparar excediendo los límites de su deber y de la legítima defensa. No puede matar por la espalda, sólo puede hacerlo, cuando está en riesgo su propia vida, o la de un tercero.

No hay protocolo, ni directiva que pueda estar por encima de lo que marca la Constitución o la ley, pero las contradicciones en este sentido, influyen negativamente sobre la violencia institucional

¿Cómo imagina que debiera hacerse el proceso para que todas las provincias tengan el mismo mensaje para con sus policías?

Respetando lo que dice la ley, y evitando que los casos de gatillo fácil, sean premiados o queden impunes. Exigiéndole a la Ministra de Seguridad que haga cumplir la ley, y que se ajuste a ella en sus expresiones públicas. Este famoso protocolo de Patricia Bullrich que supuestamente habilita el uso ligero del arma de fuego no está en vigencia, porque nunca fue aprobado, pero además nunca un protocolo puede ser superior a lo que dice la Constitución o el Código Penal.

La provincia de Santa Fe, debe reformar toda su legislación policial, hay mucho atraso en este aspecto.

¿Este mensaje expone incluso a los propios policías?

Claro, desde ya. En los casos en que actúan violando el código penal, se exponen a un proceso y a una condena. En un juicio, nadie puede justificar por qué un policía mata por la espalda.

¿Cómo ve la situación en Santa Fe?

En Santa Fe, hay muchos casos de violencia institucional, que han tenido gran tascendencia, pública, porque las familias tienen que luchar contra la impunidad, y esto es un síntoma de las políticas públicas en la materia. Sin ir más lejos antes, mencione los dos últimos casos que han conmocionado a la ciudad.

El gobierno santafecino, – a través de su Gobernador, y de su ministro de Seguridad Maximiliano Pullaro- tiene un discurso similar al de Patricia Bullrich, con el que maquillan la ineficiencia en materia de seguridad.

Va a ser diputada provincial y está en carpeta la posibilidad de que la Legislatura brinde su aval al Jefe de Policía que proponga el gobernador. ¿Esto puede aportar soluciones?

Definitivamente. Es una forma de autolimitación. Tiene que haber una discusión democrática que analice la trayectoria de quién puede llegar a ser Jefe de Policía.

Hay declaraciones que se toman como verdades absolutas y ganan espacio en los medios de comunicación como ser la puerta giratoria de los presos. ¿Existe tal puerta?

Si hubiera puerta giratoria, debería bajar la tasa de encarcelamiento, y lejos de eso se ha cuadriplicado, de un 3% de aumento por año que venía sosteniendo desde hace 10 años , en el año 2017, subió a un 12% anual, según datos del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación. O sea, siempre subió, pero ahora, ha subido escandalosamente, hay sobre población carcelaria, y eso no redunda para nada en la seguridad.

Los números dan cuenta de 85.000 pesos en cárceles argentinas, y 92.000 si sumamos los de las comisarias.

La tasa de encarcelamiento, se vincula con las penas, con el funcionamiento de los procesos penales, y con el uso indiscriminado de la prisión sin condena.

Pero esa tasa, no tiene nada que ver con los índice de seguridad, por ejemplo en la región , Brasil, tiene una tasa de 274 presos cada 100.000 habitantes y sin embargo tiene un índice de homicidios del 24% y Argentina con 194 de tasa de encarcelamiento , en el peor

lugar que es Rosario, en Santa Fe, tiene 16 homicidios cada 100.000 habitantes.

Argentina tiene una alta tasa de homicidios, y alta tasa de encarcelamientos, y penas más graves que países europeos centrales como Alemania, por ejemplo, país al que pretenden emular los penalistas.

Sin embargo tiene grave problemas de seguridad, es hora de tomar en serio el tema.

¿El discurso de la política en general es cortoplacista?

Si, es cortoplacista y resulta incoherente con los propios datos oficiales y hasta con el sentido común. Cualquiera que se pone a pensar un rato, se da cuenta que hace años que se viene repitiendo lo mismo, y que vamos cada vez peor, entonces hay algo que no se dice o no se hace.

También hay un pedido recurrente para bajar la edad de imputabilidad

Si. A pesar de que es una deuda legislar sobre Responsabilidad Penal Juvenil, acorde a los estándares internacionales, justamente se propicia la baja de edad de punibilidad de los y las adolescentes, en contra de la prohibición de regresión que establecen las convenciones, y sin tener en cuenta las estadísticas. La incidencia de los y las jóvenes de 15 años en el delito es menor al 1%, y de los que tienen entre 16 y 17, del 3,8%.

La reforma que propone el Poder Ejecutivo Nacional, es peor que la ley de la dictadura, porque baja la punibildad, pero mantiene las mismas penas que a los adultos, y habilita la prisión preventiva por tiempo excesivo , y la intervención policial sin control